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El viajero trasplantado

Por el Dr. Fernando de la Calle (Hospital Carlos III-La Paz)


Uno de los grupos de población que en ocasiones plantean dudas en las Consultas de Consejo al Viajero son los viajeros que han sido sometidos a un trasplante. Esta condición se acompaña en la gran mayoría de los casos de tratamientos inmunomoduladores.


Lo primero que debemos verificar en estos viajeros es que su situación clínica es estable y que mantiene una pauta de medicación equilibrada.

Incidiremos en la importancia de llevar suficiente medicación para todo el viaje y recomendaremos llevar un pequeño informe médico, de este modo si sucediera alguna incidente de salud los facultativos en el destino podrán tener la información necesaria; así mismo puede ayudar en el caso de tener algún percance en aquellas aduanas que pudieran ser más escrupulosas con el transporte de medicinas.

Los receptores de trasplantes de órganos sólidos se consideran de alto riesgo durante el primer año tras recibirlo.

Una recomendación común para cualquier viajero, es viajar con un seguro médico que cubra todas las necesidades y tener localizados en los destinos los centros hospitalarios que puedan ayudarles en caso de necesidad.

Serán viajeros con mayor riesgo de enfermar. Se reforzarán las medidas para evitar las picaduras de mosquito, más aún en aquellos viajeros a los cuales no hayamos podido poner las vacunas correspondientes.

Así pues se tendrá en cuenta determinadas patologías como la tuberculosis (es recomendable realizar un Mantoux previo al viaje, teniendo en cuenta que su resultado se altera con las vacunas de virus vivos, y por tanto se debe aplicar el mismo día que se administran dichas vacunas o separarlas un mínimo de 4 semanas), enfermedades trasmitidas por vectores como la leishmaniasis visceral o enfermedades fúngicas contagiadas por inhalación (como por ejemplo las coccidioidomicosis en las Américas o Penicillium marneffei en Sudeste asiático)

Son viajeros con mayor riesgo de infecciones gastrointestinales y de que éstas se compliquen, por tanto habrá que ser cuidados a la hora de las recomendaciones higiénico-dietéticas. Aunque el autotratamiento para la diarrea del viajero se evitará en la medida de lo posible a favor de conseguir una asistencia médica, en caso de diarrea con signos de alarma (fiebre muy elevada, deposiciones con restos hemáticos y/o abundante mucosidad) podremos indicar llevar antibióticos (ciprofloxacino, azitromicina o rifaximina), según el destino y las actividades que vaya a realizar.

Para recomendar el botiquín de viaje debemos tener presente las principales interacciones farmacológicas:

  • Mefloquina, cloroquina: combinados con ciclosporina o tacrolimus incrementa el riesgo de prolongación del intervalo QT en el ECG y además puede aumentar los niveles de dichos fármacos.
  • Doxiciclina, primaquina, macrólidos: combinado con ciclosporina o tacrolimus puede aumentar los niveles de dichos fármacos.
  • Rifaximina combinado con ciclosporina o tacrolimus puede disminuir los niveles de dichos fármacos.
  • Fluoroquinolonas combinadas con ciclosporina o tacrolimus incrementa el riesgo de prolongación del intervalo QT en el ECG y además puede aumentar los niveles de fluoroquinolonas en sangre, con lo cual conviene ajustarlas según la función renal.

  • ¿Cuáles de los fármacos empleados y qué dosis mantienen al viajero inmunodeprimido?

  • Corticoides: cuando reciben más de 20mg de prednisona o equivalente o 2mg por Kg de peso de prednisona o equivalente durante más de 2 semanas.
  • Agentes alquilantes (ciclofosfamida).
  • Fármacos Antimetabólicos (azatioprina, 6-mercaptopurina).
  • Ciclosporina, tacrolimus, sirolimus, micofenolato mofetil

  • Trataremos como un viajero común, sin consideraciones especiales, viajeros en tratamiento con corticoides:

  • Pautas con menos de 20mg de prednisona o equivalente al día.
  • Corticoides inhalados, tópico, intraarticulares o en inyección tendinosa.
  • Si ya ha pasado más de un mes desde que finalizó la pauta a dosis altas permaneciendo desde entonces por debajo de 20mg de prednisona al día o equivalente.

  • Los pacientes con trasplantes de células hematopoyéticas que lo hayan recibido hace más de 2 años, que no mantengan medicación inmunosupresora o que no tengan enfermedad de injerto contra huésped también serán abordados sin necesidad de consideraciones especiales.

    Para la quimioprofilaxis antimalárica seguiremos las recomendaciones generales con la salvedad de atender a las interacciones medicamentosas descritas previamente.

    Evaluaremos individualmente la necesidad de las vacunas basándonos en factores como el destino específico, la estación del año, evidencia de transmisión local de la enfermedad en el destino, exposición a picadura del vector y los factores individuales que podrían favorecer la aparición de efectos adversos.


    Una vez recibido un trasplante de órganos sólidos esperaremos al menos 3-6 meses para comenzar las vacunaciones.

    En pacientes que hayan recibido trasplante de células hematopoyéticas pospondremos la vacunación un mínimo de 12 meses, con la excepción de la recomendación de vacunación frente a Haemophilus influenzae tipo b (Hib)


    Las vacunas recibidas antes de un trasplante de órganos sólidos, no se necesita revacunar ya que los títulos de anticuerpos persisten después de ser trasplantado.

    Debemos saber que no hay estudios concluyentes que confirmen que recibir vacunas después del trasplante de órganos sólidos favorezca el rechazo.

    En caso de inmunosupresión severa las vacunas de microorganismos vivos no se recomiendan: Vacuna antituberculosa Bacillus Calmette Guérin (BCG), triple vírica (sarampión, rubeola, parotiditis), varicela, vacuna oral frente a la fiebre tifoidea, vacunación frente a fiebre amarilla. Y si se ha administrado vacuna de virus atenuados el trasplante no debería realizarse hasta 4 semanas después.

    A los pacientes que sí le podamos administrar la vacuna, no obstante, mantendremos una vigilancia activa para detectar precozmente efectos adversos.

    Las vacunas inactivadas no estarían contraindicadas en viajeros que aún estén con medicación inmunosupresora, pero la respuesta inmune será muy pobre y no se obtendrá una adecuada protección. En este contexto sería deseable postponer el viaje. Así mismo tampoco serán eficaces si se han administrado durante las dos semanas previas a comenzar la terapia inmunosupresora.

    Algunas especificaciones de las vacunas:

  • Influenza (Gripe): en viajeros que vayan a estar expuesto a la gripe, se administrará la vacuna inactivada frente a influenza lo antes posible a partir de pasado un mes de recibido el trasplante de órgano sólido. Si ha sido un trasplante de células hematopoyéticas se recomienda administrar la vacuna inactiva frente a influenza 4 meses después del éxito del trasplante.
  • Haemophilus influenzae tipo B: a todo receptor de trasplante de células hematopoyéticas, se administrarían 3 dosis separadas al menos 4 semanas, y habiendo pasado al menos 6 meses desde el trasplante. Varicela y triple vírica es recomendable postponerla hasta 24 meses después del trasplante.
  • Hepatitis A: los trasplantados de hígado tiene mayor riesgo de fallo hepático fulminante si se contagian. Sería una vacuna segura en estos viajeros.
  • Hepatitis B: la infección por VHB produce complicaciones con mayor probabilidad que en pacientes no trasplantados. Se administraría 40 μg/mL de Recombivax HB, tres veces a los 0,1 y 6 meses o 2 dosis de 20 μg/mL de Engerix-B administrada en 4 dosis a los 0, 1, 2, y 6 meses. En pacientes previamente vacunados haremos títulos de Ac y si no se detectan niveles es necesario revacunar.
  • Meningitis ACYW135: es segura y está indicada, pero no hay datos sobre eficacia.
  • Neumococo: es recomendable vacunar frente al neumococo a los pacientes que han recibido trasplante de órganos sólidos.
  • Fiebre amarilla, triple vírica y varicela: Haremos serología previa para ver si hay inmunización. En trasplantados de células hematopoyéticas esperamos 24 meses tras el éxito del trasplante. Y siempre y cuando no tengan enfermedad de injerto contra huésped y no estén con fármacos inmunosupresores.
  • Poliomilielitis, Rabia, Tétanos-difteria (Td) o Tdap, Fiebre tifoidea inactivada: son seguras y están indicadas si no hay inmunización.
  • Encefalitis japonesa: no hay datos (tendremos en cuenta que es una vacuna inactivada)


  • Información complementaria:



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