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Virus de la Crosse (LACV)




Virus de la Crosse (LACV)

  • Patógeno: virus La Crosse, familia Bunyaviridae, género Orthobunyavirus
  • Distribución: Estados Unidos sobre todo, América Central y Caribe
  • Mecanismo de transmisión: picadura de mosquito del género Aedes
  • Clínica: Fiebre, cefalea. En casos graves encefalitis.
  • Diagnóstico: PCR y serología en sangre o LCR
  • Tratamiento: No hay tratamiento específico
  • Prevención: Medidas de protección frente a la picadura de mosquito



  • La enfermedad por LACV se transmite tras la picadura de un mosquito infectado (Aedes triseriatus fundamentalmente, aunque se ha aislado también LACV en Aedes albopictus), que actúa tanto de vector como de reservorio. El virus tiene un ciclo vital complejo, en el que están involucrados pequeños mamíferos (habitualmente ardillas). Los seres humanos no parecen ser parte importante del ciclo de transmisión, ya que desarrollan bajos niveles de virus circulante en sangre.

    Epidemiología:

    Se diagnostican cerca de 80-100 casos anuales de enfermedad por virus de La Crosse (LACV) anualmente en Estados Unidos, fundamentalmente en los estados de la mitad este.

    La enfermedad por VLC es más prevalente entre los meses de julio y octubre, aunque en las regiones más al sur de EEUU se han descrito casos en meses más fríos.



    Patogenia (Mecanismo de transmisión):

    El periodo de incubación es de 5-15 días. La infección por LACV confiere inmunidad de por vida.

    Cualquier persona que viva en zonas donde el mosquito esté presente está en riesgo de contraer la enfermedad, aunque el riesgo es mayor en aquellos que realizan actividades al aire libre. La mayoría de casos de enfermedad severa por LACV se produce en menores de 16 años.

    Clínica:

    La mayoría de los infectados por LACV están asintomáticos. Los síntomas más frecuentes entre aquellos que desarrollan la enfermedad son fiebre (de 2-3 días de duración), cefalea, nauseas, vómitos, astenia y letargia.

    Los casos más severos (enfermedad neuroinvasiva) ocurren fundamentalmente en menores de 16 años y cursa con meningitis, encefalitis, parálisis fláccida aguda, convulsiones o en muy raros casos coma.

    Evolución:

    La mayoría de pacientes se recupera sin complicaciones, aunque se han documentados secuelas neurológicas (crisis comiciales recurrentes, hemiparesia o alteraciones neurocognitivas). La mortalidad de la enfermedad por LACV es menor del 1%

    Diagnóstico:

    En la infección aguda por LACV, el líquido cefalorraquídeo (LCR) típicamente presenta elevaciones moderadas de leucocitos con glucosa normal, así como proteinoraquia en 1/3 de los casos. Es frecuente la leucocitosis en sangre periférica. El TC cerebral es habitualmente normal, y el EEG muestra alteraciones similares a las que se ven en encefalitis herpéticas.

    Hay una PCR genérica para arbovirus y otra específica para el LACV. Los test serológicos para detectar IgM específica e IgG en sangre (EIA, IFA, MIA) dan el diagnóstico de presunción, que debe ser confirmado mediante la presencia de Anticuerpos neutralizantes específicos. La IgM se puede detectar desde el 3º día tras inicio de los síntomas y puede persistir elevada hasta 30-90 días. La IgG puede persistir años tras la infección. En algunos casos se producen reacciones cruzadas con otros arbovirus, siendo necesaria la PCR específica de LACV para confirmar el diagnóstico.

    Tratamiento:

    No hay tratamiento específico para la enfermedad por LACV.

    En el caso de afectación grave, solamente se pueden llevar a cabo medidas de sostén (soporte respiratorio, fluidoterapia, prevención de otras infecciones, etc.) La ribavirina intravenosa ha demostrado eficacia frente al VLC en el laboratorio y actualmente se están llevando a cabo varios estudios para demostrar su eficacia en pacientes con LACV severa.

    No hay vacuna disponible frente a esta viriasis ni quimioprofilaxis preventiva.

    Prevención:

    El mejor método para prevenir la infección por LACV es evitar la picadura de los mosquitos utilizando las medidas habituales (repelente, prendas de vestir que cubran, etc.).



    Más información, enlaces y bibliografía relacionada:

  • CDC
  • Innate immune response to La Crosse virus infection. Taylor KG, Peterson KE. J Neurovirol. 2014 Apr;20(2):150-6
  • Neuroinvasive arboviral disease in the United States: 2003 to 2012. Gaensbauer JT, Lindsey NP, Messacar K, Staples JE, Fischer M. Pediatrics. 2014 Sep;134(3):e642-50.
  • The demographic and socioeconomic factors predictive for populations at high-risk for La Crosse virus infection in West Virginia. Haddow AD, Bixler D, Schuh AJ. PLoS One. 2011;6(9):e25739.
  • Safety and pharmacokinetics of ribavirin for the treatment of la crosse encephalitis. McJunkin JE, Nahata MC, De Los Reyes EC, Hunt WG, Caceres M, Khan RR, Chebib MG, Taravath S, Minnich LL, Carr R, Welch CA, Whitley RJ. Pediatr Infect Dis J. 2011 Oct;30(10):860-5





  • Texto revisado por la Dra. Marta Diaz Menéndez. Especialista en Medicina Interna Unidad de Medicina Tropical y del Viajero Hospital La Paz-Carlos III (agosto 2015)


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