... los rostros que pinta Marta Iglesias, a pesar de carecer de los mínimos elementos necesarios para definir una individualidad, no son nada genéricos, pues en la tersa lisura de su superficie-materia, se escucha el pausado tic tac de distintos corazones hermanos. Nosotros nos hemos reconocido plenamente en uno de ellos y muchas personas han visto por primera vez su imagen interior. Leer
Io, hija del dios fluvial de la Argólida, Ínaco, sacerdotisa de Hera. Seducida por Zeus, pero Hera sorprendió a los dos amantes.
Convertida por Zeus en una vaca para salvarla de las iras de su esposa, pero tuvo que ceder ante Hera y entregársela. Ésta encomendó al pastor Argos la vigilancia de la metamorfoseada amante de su esposo.
Hermes, por encargo de Zeus , mató al guardián y Hera fijó sobre la cola de un pavo real, su ave favorita, los cien ojos de su fiel Argos.
Eternamente celosa, envió un terrible tábano que martirizaba sin cesar los flancos de la vaca Io. Enloquecida por las picaduras, tuvo que huir sin descanso por todo el mundo, siguiendo un itinerario que varía según los poetas.
En Egipto, por fin, Zeus hizo que recobrara su forma humana. A su muerte fue convertida en constelación. Leer
" Una pintura es un poema sin palabras ".
Horacio
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