Fundación io

Pintura e infección

San Roque en el Hospital

de Jacopo Robusti “Il Tintoretto”

Por el Dr. Alberto Ortiz

Pintor llamado así por el oficio de su padre, tintorero de sedas, Tintoretto fue uno de los más genuinos representantes de la escuela veneciana. Se educó artísticamente en Venecia, aunque su estilo adquirió un intenso dramatismo tras un viaje a Roma para estudiar a Miguel Ángel, cuando todavía no era maestro. Además, esta influencia se vio acentuada por la corriente manierista, imperante en Italia en aquel momento. A partir de entonces, las figuras se alargarán y mostrarán pronunciados escorzos, y aumentarán los efectos de la perspectiva escénica y los violentos contrastes entre luces y sombras.

 San Roque en el Hospital

Pero, a diferencia de otros pintores venecianos, Tintoretto no sólo se limitó a realizar los encargos de acuerdo con las normas y criterios de la época, sino que fue un paso más allá, e insertó en sus composiciones detalles e imágenes de la vida real, convirtiéndose en el más importante cronista de la ciudad de Venecia del siglo XVI. Así, cuando recibió el encargo de realizar unas pinturas que versaran sobre la vida de san Roque, Tintoretto incluyó, en el lazareto donde el santo está realizando la labor asistencial, a una serie de enfermos con una clara e inequívoca sintomatología de peste bubónica.

San Roque se distinguió por el auxilio a los enfermos de peste cuando en Italia estalló la primera gran epidemia en 1348. Desde este mismo momento, fue un santo muy venerado en toda Europa, y se le invocaba para conseguir su protección frente a las plagas. Por esta razón, las representaciones sobre su figura y sus hechos fueran muy abundantes. Sus imágenes también sirvieron para ejemplarizar el altruismo y el sacrificio que hizo por enfermos a los que con tanto amor cuidó. No obstante, con el tiempo, la leyenda de san Roque se distorsionó, llegándose a decir que restablecía a los enfermos de peste mediante la señal de la santa cruz. En base a esta creencia, Tintoretto presenta al santo, ataviado con su traje de peregrino, en el momento de realizar una de sus curaciones milagrosas a un enfermo tumbado. En las partes laterales de la habitación se distribuyen los apestados componiendo un par de marcadas diagonales, que se unen en el centro de la escena. De esta forma, se consigue focalizar la atención en el centro de la composición, justo donde está el santo, al mismo tiempo que se genera un efecto de profundidad sorprendente.



Como es bien sabido, la peste es una infección ocasionada por la bacteria Yersinia pestis, y es transmitida por la pulga de la rata negra. Uno de sus cuadros clínicos está causado por una adenopatía edematosa o bubón a nivel ganglionar, de ahí que la enfermedad sea conocida como peste bubónica. Según se puede ver en el cuadro, las localizaciones más frecuentes de estas adenopatías son a nivel inguinal, femoral y en las axilas (figura 1). Su tamaño es variable y cursan con un intenso dolor. Debido a esto, los enfermos tienden a tener inmovilizados las regiones anatómicas y los miembros afectados, adoptando para ello posturas un tanto forzadas. Con ello se intenta evitar cualquier tipo de movimiento que pueda producir molestias. No obstante, y a pesar de la inmovilización, los pacientes que sufren la infección presentan ostensibles gestos de dolor, como se puede apreciar en el pintura.

Pintor: Jacopo Robusti “Il Tintoretto”.
1518-1594. Escuela Italiana.

Título: “ San Roque en el Hospital”. 1549. Iglesia de San Roque, Venecia.

Características: Dimensiones: 307 x 673 cm. Óleo sobre lienzo.

 Figura 1



Venecia fue una región especialmente castigada por las epidemias de peste. A título anecdótico, comentar que el destacado pintor Giorgio de Castelfranco, más conocido como Giorgione, murió durante la epidemia de 1510, y Tiziano, el más famoso artista de Venecia durante el siglo XVI, fue víctima de la peste en la plaga que se desató en 1578. Tintoretto debió tener un conocimiento muy exacto tanto de los síntomas como de las manifestaciones clínicas de la infección, tal y como queda reflejado en el cuadro. Este conocimiento bien pudo deberse bien a la contemplación directa de algún enfermo, o bien a través de libros de medicina y láminas de anatomía, que con tanto afán estudiaba para posteriormente poder reproducir, de una forma precisa, el cuerpo humano en sus lienzos.

Suscríbase al Newsletter

Introduzca su email para recibir nuestro boletín y mantenerse informado de próximos eventos y actividades.


Polí­tica de privacidad