Fundación io

Pintura e infección

Autorretrato

de Alberto Durero

Por el Dr. Alberto Ortiz

En 1520, con motivo de la coronación de Carlos V en Aquisgrán, el pintor y grabador alemán, Alberto Durero partió para dicha localidad con la intención de reunirse con el nuevo emperador. El motivo no era otro que el de renovar la pensión vitalicia que le había sido concedida por el anterior mandatario, Maximiliano I de Habsburgo, abuelo de Carlos V. Durero había estado ocupado en diversos proyectos encargados por Maximiliano I, y se había convertido en uno de sus principales benefactores. Para poder acceder a una audiencia con el nuevo emperador, Durero estableció previamente conversaciones con la Gobernadora de los Países Bajos, Margarita de Austria, tía de Carlos V. Sin embargo, el recibimiento dispensado por el soberano fue indiferente hacia el artista, ya que otra de las intenciones del pintor era la de conservar la antigua relación artística que había mantenido con el abuelo del monarca, pero Carlos V estaba mucho más interesado en los pintores italianos, más proclives a su gusto, que en el artista de Nüremberg. No obstante, el principal propósito del viaje se cumplió y Durero logró mantener la asignación económica que tenía acordada.

Aunque Durero no pudo renovar el vínculo laboral existente con la máxima autoridad del Imperio, el pintor aprovechó su estancia en los Países Bajos para visitar y conocer el trabajo de otros pintores amigos como Quentyn Massys o Lucas Leyden. En 1521 regresó a su ciudad natal, y nada más llegar el pintor comenzó a sentir un malestar generalizado que se acentúo con un evidente proceso febril. Ante la imposibilidad de establecer un contacto directo con su médico, Durero se autorretrató en un dibujo en el que aparecía desnudo señalando el hipocondrio izquierdo, indicando además, con su propia letra, el lugar exacto de su dolencia: “ahí donde está la mancha amarilla, señalada con el dedo, ahí me duele”.

El hecho de que estuviera afectado el bazo, junto con un cuadro clínico compatible con una sintomatología característica de una malaria, ha suscitado la posibilidad de que Durero se hubiera contagiado de esta enfermedad durante su viaje a Flandes. La malaria era endémica en numerosas partes de Europa, y hasta bien entrado el siglo XX, no se logró su completa erradicación del continente. La infección, causada por Plasmodium falciparum, es transmitida por las hembras del mosquito perteneciente al género Anopheles, y, aparte de los característicos picos febriles que se producen cada 72 horas, la enfermedad puede desencadenar, en fases más avanzadas, hepato y esplenomegalia. La aparición de este último síntoma sería el motivo por el que Durero se retrató semidesnudo a la edad de cuarenta años.

Pintor: Alberto Durero. 1471-1528. Escuela alemana.

Título: “ Autorretrato”. 1521. Kunsthalle, Bremen.

Características: 12,7 x 11,7 cm. Dibujo con pluma.

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El autorretrato era un instrumento ideal de comunicación, utilizado normalmente para reflejar las inquietudes, ambiciones o posición social del artista. Sin embargo, en esta ocasión, Durero lo empleó para mostrarse con franqueza ante su médico. La preocupación ante los síntomas constituye la viva imagen del afligido artista ante un malestar que le está ocasionando un fuerte sentimiento de angustia e inquietud.

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