Fundación io

Pintura e infección

San Martín cortando su capa

del círculo de Konrad Witz

Por el Dr. Alberto Ortiz

Desde el siglo XIII y hasta bien entrado el siglo XV, el estilo gótico sustituirá al arte Románico y caracterizará todas las manifestaciones artísticas que se producirán en casi toda Europa. En este período, la pintura mural cayó en desuso, siendo sustituida poco a poco por las vidrieras y la pintura sobre tabla, volviéndose mucho más minuciosa y generando un gusto por el detalle, que abunda en elementos anecdóticos para atraer la atención y reforzar la idea que se quiere transmitir. Una de las consecuencias sería la aparición del retablo como manifestación más importante a la hora de representar las diversas imágenes. Generalmente, estos retablos estaban dedicados a un santo y se ordenaban en varios compartimentos sobre los cuales se representaban diferentes escenas, aunque con un asunto o argumento en común.

 San Martín cortando su capa

Un ejemplo los podemos encontrar en la tabla donde se representa a San Martín de Tours, realizada por un seguidor o discípulo del suizo Konrad Witz. En este cuadro se muestra el hecho piadoso en el que San Martín, montado a caballo, corta con su espada una parte de su capa para dársela a un mendigo. La escena sucede en las mismas puertas de la muralla de la ciudad francesa de Amiens. La leyenda continúa hablándonos que es misma noche el santo tendría un sueño en el que vería a la persona de Jesucristo ataviado con el trozo de la capa que había regalado al mendigo.

Como se puede advertir en el cuadro, la composición de la línea vertical integrada por el mendigo, San Martín y la escultura apoyada sobre la columna que representa la divinidad, marca el ritmo de mensaje que se quiere contar. La idea predominante durante gran parte de la Edad Media, y que luego continuará mucho tiempo después, radica en la curación de la enfermedad por razón de un acto divino pero a través de la mediación de algún protagonista santo y misericordioso. Paralelamente, la acción generosa y humanitaria realizada hacia los más necesitados sería la gran otra enseñanza moral que se debe mostrar a los fieles.

Pintor: Círculo de Konrad Witz.
Siglo XV. Escuela Suiza.

Título: “ San Martín cortando su capa ”. 1450. Museo de Arte, Basilea.

Características: Óleo sobre tabla



En el cuerpo del mendigo, que dirige su mirada hacia San Martín, se pueden ver diversas lesiones y deformaciones que constituyen un cuadro clínico compatible con una lepra lepromatosa (Figura 1). Como es sabido, esta enfermedad está producida por la bacteria Mycobacterium leprae y la infección que genera se transmite mediante gotas de secreciones nasales infectadas y contacto de la piel, principalmente. De las muchas manifestaciones clínicas de esta enfermedad, una de las más características es la formación de lesiones pigmentadas, grandes, deformantes y destructivas. También hay afectación nerviosa a nivel periférico, con la posible anestesia local que vuelve al paciente susceptible a un traumatismo secundario y las consiguientes infecciones bacterianas. En la lepra lepromatosa las alteraciones cutáneas son muy numerosas, algo que se puede apreciar en la imagen, y suelen presentar multitud varias morfologías: pápulas, ulceraciones, máculas, nódulos, etc.

 Figura 1

Otras de las características, que se pueden advertir en la figura, son la poliartritis y la neuritis periférica dolorosa con caída del pie o afección del nervio cubital con una deformación de la mano en forma de “garra”, es decir, existe dificultad en estirar los dedos. La “facies leonina”, la presencia de lóbulos engrosado en la oreja, o la destrucción del cartílago nasal, son otros de los signos característicos de la enfermedad, aunque no son observados en el retrato del mendigo.

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