Fundación io

Pintura e infección

Joseph Lister

de Thomas Hamilton Crawford

Por el Dr. Alberto Ortiz

El grabador y dibujante escocés Thomas Hamilton Crawford se distinguió en el siglo XIX por una considerable producción de copias obras realizadas por pintores ingleses del siglo VXIII. Para ello utilizó diferentes técnicas como la acuarela o la mezzotinta, técnica de grabado, consistente en alcanzar una modulación clara a partir de tonalidades oscuras en la plancha. No obstante, cabe señalar que su obra no sólo se limitó a la reproducción de pinturas del pasado, sino que también se ocupó de utilizar su destreza como dibujante para retratar a personalidades ilustres del momento, como es el caso del médico inglés Joseph Lister (1827-1912).

Natural de Upton, condado de Essex, en el sur de Inglaterra, Joseph Lister creció en el seno de una acomodada familia, que le propició una esmerada educación. Una vez obtenida su licenciatura en Medicina, se trasladó a Glasgow donde trabajó como cirujano en el Royal Infirmary, para posteriormente, ejercer como profesor de universidad en las ciudades de Glasgow, Edimburgo y Londres. El dibujo realizado por Crawford a finales del siglo XIX, es el prototipo de retrato británico, donde se antepone la naturaleza y distinción del retratado a su carácter psicológico. De esta forma, se muestra a un Lister maduro, reservado, con un semblante adusto, sentado en una butaca, con las piernas cruzadas, apoyado sobre su mano derecha en un ademán reflexivo, correspondiente al de un hombre de su condición y categoría intelectual.

La gran trascendencia de la figura de Lister la historia de la medicina, se debe fundamentalmente al empleo de sustancias desinfectantes para evitar infecciones en la práctica quirúrgica. Lister pensaba que las complicaciones en las operaciones se debían a los microorganismos desencadenantes de estos procesos infecciosos. La oportunidad de demostrar esta teoría, se le presentó durante el verano de 1865 con el niño James Greeless, atropellado por un carro en Glasgow que le ocasionó una fractura abierta de hueso. Estas fracturas eran por lo general sucias, y cursaban con una infección que ocasionaba la muerte en pocos días. El tratamiento más efectivo solía ser la amputación, aún en el caso de que la herida fuera limpia, ya que durante la operación se podía infectar.

Pintor: Thomas Hamilton Crawford. 1860-1933. Escuela británica.

Título: “ Joseph Lister”. Hacia 1900. The Royal College of Physicians and Surgeons of Glasgow.

Características: Mezzotinta.

Lister decidió llevar a la práctica su teoría sobre el tratamiento de heridas abiertas y, tras la incisión quirúrgica, para corregir la posición del hueso, aplicó posteriormente ácido carbólico, empleado en los hogares como desinfectante, y vendó la herida. A los pocos días, comprobó que la fractura evolucionaba favorablemente, y los sucesivos vendajes con la solución de ácido carbólico, provocaban una mejora de la herida, hasta el punto de conseguir una perfecta recuperación del paciente, sin necesidad de recurrir a la amputación del miembro. La técnica fue denominada “antisepsia” o “asepsia”, que significa etimológicamente contra la infección, y además de la operación en sí, su uso se extendió para la esterilización de la ropa y del material quirúrgico.

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