Fundación io

Pintura e infección

Vacunación de niños

de Vicente Borrá y Abellá

Por el Dr. Alberto Ortiz

Vicente Borrá fue un pintor y restaurador español, que destacó en la realización de retratos, paisajes, y pinturas de interiores. Comenzó su formación junto a su padre, el también pintor Vicente Borrás y Mompó, pintor especializado en cuadros de historia. Participó en numerosas muestras y certámenes, obtuvo diversas medallas en las exposiciones nacionales e internacionales de finales del siglo XIX. Su personal estilo habría que englobarlo dentro de la corriente modernista, caracterizándose sus obras por una enérgica luminosidad, un vibrante color y un variado cromatismo.

 Vacunación de niños

Borrá focaliza el momento de la vacunación de la viruela en un centro de salud. En un primer término, la cabeza de una vaca, atada sobre una mesa en la consulta, nos da a entender el origen de una vacuna. Mientras tanto, el médico, ataviado con un mandil, se encuentra inoculado a un niño de corta edad ante la atenta mirada de su madre que lo sostiene en su regazo. Otros niños, con gestos de miedo y preocupación, aguardan su turno de vacunación, también bajo el amparo y protección de sus respectivas madres, que les proporcionan una cierta dosis de afecto, que no es suficiente para conseguir un efecto tranquilizante ante la inminente inoculación de la vacuna.

Pintor: Vicente Borrá y Abellá.
1867-1945. Escuela española.

Título: “Vacunación de niños ”.
1898. Museo del Prado, Madrid (depositado en el Museo Municipal de Málaga)

Características: Óleo sobre lienzo. Dimensiones 100 X 155 cm.


La práctica de la vacunación de la viruela sería muy frecuente a lo largo de todo el siglo XIX, como así lo atestiguan numerosos cuadros, grabados y dibujos que se realizaron sobre esta práctica. Tras la publicación de los trabajos de Jenner a finales del siglo XVIII, se desarrolló un método para inocular la vacuna para aquellas personas que no habían sufrido la viruela. El sistema consistía en realizar una incisión, preferentemente en los brazos, e inocular suero tomado de una pústula producida por la viruela vacuna. La persona vacunada desarrollaba los síntomas de esta enfermedad, que cursaba con un rash cutáneo cuyas manifestaciones clínicas eran más leves que las producidas por la viruela humana, pero que finalmente producía el desarrollo de inmunidad frente al virus de la viruela humano.

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