Fundación Io

Pintura e infección

San Roque entre las víctimas de la peste y la Virgen en la Gloria

de Giacomo da Ponte Bassano.

Por el Dr. Alberto Ortiz

De las diferentes tendencias pictóricas que florecieron en la Italia renacentista del siglo XVI, la escuela veneciana se caracterizó principalmente por el colorido, el contraste de luces y los contornos difuminados de las figuras. En este sentido, destacaron los miembros de la familia Bassano, conocidos así por la localidad de la que eran oriundos, siendo posiblemente Giacomo o Jacopo el más afamado de la saga.

 San Roque entre las víctimas de la peste y la Virgen en la Gloria

Hijo de pintor, se distinguió en su pintura manierista por emplear elementos de la realidad cotidiana en las composiciones de sus trabajos, hasta el punto de parecer más, simples situaciones de género que escenas de índole religiosa o bíblica.

Pintor: Giacomo da Ponte Bassano.
(1510-1592). Escuela veneciana.

Título: “San Roque entre las víctimas de la peste y la Virgen en la Gloria ”.
1575. Pinacoteca de Brera. Milán.

Características: Óleo sobre lienzo. Dimensiones 250 cm x 210 cm.

El cuadro fue encargado para el altar principal de la iglesia de San Rocco en Venecia y representa el instante en el que San Roque visita a las víctimas de la gran epidemia de peste que asoló Europa en la segunda mitad del siglo XIV. El santo, natural de Montpellier, procedía de familia adinerada, pero renunció a todas sus riquezas y comodidades, y cuando se declaró la epidemia, lo abandonó todo y se dirigió al encuentro de la enfermedad que estaba despoblando el norte de Italia. Hace de médico, enfermero, herbolario, sepulturero y, además, ofrece consuelo y ayuda espiritual a los afectados. Las consecuencias para el santo fueron terribles, ya que se contagió y, como sucedía con todos los infectados, fue expulsado a vivir en el bosque, fuera de las poblaciones, para evitar la propagación de la enfermedad. Por este motivo el culto al santo se hizo muy popular en los siglos posteriores, habiendo un gran número de representaciones e imágenes, que fueron objeto de veneración, siendo invocado por los fieles como santo protector contra las diferentes epidemias de peste que tuvieron lugar. En la actualidad sigue siendo un santo muy popular conmemorándose su fiesta el 16 de agosto.

 Figura 1

El cuadro clínico de la plaga bubónica, que se puede apreciar con más nitidez en los enfermos, es el bubón inguinal. La lesión es una adenopatía edematosa, localizada principalmente junto al cuello, axila e ingle, que cursa con dolor y cuyo tamaño es variable, oscilando entre 1 y 10 centímetros (Figura 1). La dolencia que produce la lesión es tan intensa que el enfermo trata de mantener sus miembros afectados inmovilizados, desarrollando una cojera y siéndole necesario la ayuda de algún bastón o de otra persona para desplazarse (Figura 2).

 Figura 2

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