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Mitología

Ío. El Mito y la Realidad (2)

Será en el Barroco cuando el mito de Ío cobre un importante protagonismo. El primer pintor de este estilo en interesarse por el mito fue el holandés Pietersz Lastman. Con un estilo italianizante, será uno de los primeros artistas en representar el momento en el que Juno, sospechando la infedelidad de su marido, se asoma al lugar en el que cree estar produciéndose el adulterio. Para entonces, Júpiter ha transformado a su amante en vaca y dirige su mirada hacia su esposa con un tono delicado, ofreciéndole como obsequio al animal y así evitar la iracundia de la diosa (figura 3).

Figura 3 Figura 3.
Autor: Pieter Pietersz Lastman. 1583-1633. Escuela holandesa. Título: “Juno descubriendo a Júpiter con Io”. 1618. National Gallery de Londres. Dimensiones: 54 cm x 78 cm. Óleo sobre madera.

Del mismo tema, aunque de peor factura, es el cuadro titulado “Paisaje con Júpiter e Io” del pintor manierista italiano Andrea Schiavone (Figura 4). Con un fondo paisajístico que recrea los ambientes bucólicos y pastoriles, se nos presentan a Júpiter e Io, después de haber consumado su idilio, sorprendidos ante la llegada de Juno que se halla flotando sobre una nube.

Figura 4 Figura 4.
Autor: Andrea Schiavone.1515-1563. Escuela italiana. Título: “Paisaje con Júpiter e Io”. Museo del Hermitage, San Petesburgo. Dimensiones: 205.5 x 275.5 cm. Óleo sobre lienzo.

Tras el descubrimiento del adulterio, Júpiter, para disimular su falta, regaló a su esposa la ternera. Juno, sospechando el engaño al que estaba siendo sometida, decidió encargar la custodia de la vaca al pastor Argos, quien según nos cuenta Ovidio en la Metarmofosis, era un ser dotado con cien ojos en la cabeza y que nunca se cerraban juntos, permaneciendo siempre la mitad abiertos, lo que le dotaba de una gran capacidad para la vigilancia. No viendo ocasión para poder volver raptar a Io, Júpiter decidió enviar a su hijo Mercurio, dios del comercio, para que rescatase a su amada. Mercurio urdió un plan según el cual se presentó ante el pastor y empezó a tocar con una flauta una dulce melodía, produciendo un intenso sueño al pastor. Todos sus ojos se cerraron, momento que aprovechó Mercurio para decapitar a Argos con su espada y llevarse a Io metamorfoseada en ternera.

Este momento sería el que en mayor cantidad de ocasiones sería representado. En este aspecto, el flamenco Pedro Pablo Rubens es uno de los pintores que elegiría este pasaje del relato para representar el mito. Hacia 1635 el rey Felipe IV encargó al pintor la realización de una serie de lienzos para decorar la Torre de la Parada, palacete de caza situado en el monte del Pardo. A este sitio acudía con frecuencia el rey y otras personalidades de la alta nobleza y de la corte para ejercitar la práctica de la caza. El conjunto de cuadros encargados mostrarían diversos episodios mitológicos recogidos en el libro de las Metamorfosis de Ovidio y otros clásicos latinos, temas muy del gusto del monarca.

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En uno de los lienzos, Rubens pintaría el momento en el que Mercurio se dispone a dar muerte a un Argos dormido. Antes de realizar el cuadro que sería destinado al enclave anteriormente citado, el pintor diseñó un boceto en el que se puede apreciar el sueño profundo en el que ha caído el pastor, y a un Mercurio que deja de tocar la flauta con la mano izquierda para coger con la derecha una espada con la que ejecutar inmediatamente a un Argos sedado por los dulces sones de la melodía, y todo ante la mirada indolente de la vaca (figura 5). Este boceto sería posteriormente modificado en el momento de pasarlo a lienzo. En este sentido, los cambios fueron bastante significativos en el cuadro definitivo (figura 6). Aquí ya se puede observar que la ejecución de Argos es inminente. Mercurio alza con su mano derecha una espada que se cierne sobre el cuello del pastor dormido ante una Io, transformada en novilla, que mira con espanto y terror como si quisiera avisar de la inminente muerte a su guardián.

Figura 5 Figura 5.
Autor: Pedro Pablo Rubens.1577-1640. Escuela flamenca. Título: “Mercurio y Argos”. 1636. Museo de Bellas Artes, Bruselas. Óleo sobre tabla.

Figura 6 Figura 6.
Autor: Pedro Pablo Rubens.1577-1640. Escuela flamenca. Título: “Mercurio y Argos”. 1636-1638. Museo del Prado, Madrid. Dimensiones: 179 x 297 cm. Óleo sobre lienzo.

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